
Han pasado ya 2 semanas desde el último post. Corren los días aún más rápido cuando ha habido encuentros varios con mesa estilo hobbit, paseos bajo sol y estrellas, blancas playas mirando hacia el oeste. Las despedidas son sólo un hasta pronto, en el próximo cruce de caminos nos hemos de ver nuevamente, las conversaciones nunca terminadas podrán continuar como si la distancia y el tiempo no existieran. Porque en verdad no existen... caminamos juntos en esa realidad interior a veces paralela a las correrías terrenas, pero que se va haciendo cada vez más tangible en la medida que la experimentamos, en la medida que hacemos el esfuerzo de peregrinar hacia esa realidad única. No hay aquí ni allá, no hay antes o después, no hay comienzo ni fin, no hay cansancio ni ausencia... sólo existe el estar juntos, "el eterno estar juntos propio del amor"...







