En todos los caminos, sea cual sea el paisaje o latitud que recorramos, vamos librando una
batalla en lo profundo de la realidad. Si la oscuridad es objetiva, si las tinieblas ocupan sólo parajes subjetivos de nuestro ser, no importa.

La pelea es real, con escaramuzas en terreno público, lucha valórica; con enfrentamientos que sacuden las fundaciones de nuestro mundo, lucha interior. Lo cierto es que no estamos para lamentaciones o evasiones, estamos para llevar en alto la
bandera, para decidirnos a utilizar bien el
tiempo que nos es concedido, para llevar con nosotros la
luz que ilumine lugares oscuros...
2 comentarios:
Aunque las tinieblas intenten oscurecer el corazón en este tiempo de prueba, la bandera de esta barca sigue en alto siguiendo a la Estrella que no suelta de mi mano...Espero que su luz pueda crecer cada día más y así pueda iluminar el camino de tantos
Esa Luz nos guía aún cuando caminemos por sendas oscuras, sólo hay que tener el corazón sintonizado, lo demás viene de lo alto... y la luz crece cuando arriesgamos ponerla por encima de nosotros mismos, aunque otros vacilen, nosotros confiamos... feliz Mes de María!
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